Matt

Conversé con Matt toda la semana. Parecía una persona muy simpática y hasta ese momento normal. Hubo mucha “química” en la conversación, sin embargo siempre nos mantuvimos solo en el chat de la app. Físicamente me parecía “cute” en sus fotos, aunque ya después me di cuenta que todos usamos fotos antiguas donde nos podemos ver un poquito más jóvenes.

Mientras conversaba con él, también conversaba con otras personas, y después de una experiencia un poco extraña con otro date que tuve con Sanjar (les contaré después en otro post), pues Matt me parecía alguien decente. Nunca me había pedido fotos, ni que vaya a su casa, ni nada indecente. Me encantaba que llegara la tarde para conversar horas con él y me empezó a gustar. Aparentemente era una persona educada, había estudiado música, trabajaba ahora en la parte administrativa de un teatro y eventos y le gustaba el arte.

Después de algunos días hablando, quedamos en vernos una tarde, me dijo que nos podíamos encontrar en la estación de metro cerca del Barclay’s en Brooklyn porque él vivía cerca. Yo andaba con un amigo de paseo y le pedí que me acompañe. Mi amigo aceptó aunque a regañadientes porque estábamos por Times Square y era bastante lejos. Si me reprendió por no hacerlo ir a Matt hacia nosotros en vez de yo ir hacia él, considerando además que yo era turista y no me ubicaba tan bien. A mi amigo le pareció muy cómodo y poco caballero el tipo. Bueno en parte tenía mucha razón, pero a mí no me molestó porque me gustaba andar por todos lados y conocer lugares nuevos.

Así que tomamos el metro a Brooklyn y cuando llegamos finalmente a la estación, yo perdí señal y no me podía comunicar por medio del chat del app. Él quedó en esperarme en la plataforma pero no lo veíamos. Salimos a la calle y nos fuimos a esperarlo al Dunkin Donuts de la esquina, mientras tomábamos un café y yo trataba de contactarme con él. No lograba verlo ni obtener respuesta del chat así que bajamos de nuevo a la plataforma y mi amigo que estaba ya bastante molesto me dijo: “Bueno, aquí viene el siguiente tren, te vienes conmigo o te quedas”. Por lo que me fui, muy decepcionada y también furiosa por haber recibido tremendo desplante.

Ya cuando ambos tuvimos señal, recibí sus mensajes: “dónde estás?”, “no te veo”, y así algunos. Yo estaba muy enojada y le dije que era el colmo que hiciera ir hasta allá para nada. Él me juró que sí había estado ahí y que yo debí quedarme en la plataforma en vez de subir. Que era una lástima que no nos hayamos podido encontrar.

Si quieres saber si lo disculpé no te pierdas el siguiente post.

Leave a comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.